Cuando vamos a comprar un juguete para nuestro hijo, debemos destinar un tiempo suficiente a asegurarnos que cumple ciertos requisitos, indispensables, en cuestión de seguridad.

Certificación Europea. Fuente: OCU
El primer consejo es estar 100% seguros que el artículo pasa todos los controles de seguridad de la CE. Y debemos identificar esta condición muy bien, porque algunos logotipos de seguridad son prácticamente iguales pero significan cosas diferentes.
Un segundo consejo es examinar muy bien los acabados de los juguetes. Una simple inspección visual nos dará muchas pistas de cómo está hecho o fabricado. ¿Tiene elementos que se pueden soltar con facilidad? ¿Existe alguna fragilidad en el material? ¿Está bien unido, cosido, encolado, etc.? Debemos descartar cualquier juguete que no nos inspire el 100% de confianza.
El tercer consejo es escoger el juguete adecuado según la edad especificada para el fabricante y prestando una especial atención a la franja de 0 a 3 años, porque en esta edad los niños tienden a ponérselo todo en la boca. Lo más peligroso de los juguetes para bebés es la posibilidad que se puedan atragantar con piezas pequeñas; por eso debemos revisar detenidamente que el juguete se adapta a la edad.

Quinto: ¿El juguete tiene partes que pueden hacer daño al niño mientras juega? Por ejemplo: ¿hay elementos afilados? ¿Alguna parte extraíble que pueda dañarle? Es importante revisar también el interior, y no juzgar solo por la apariencia exterior.
Sexto: Debemos mirar que el juguete se adapte a nuestra casa. Si tiene escaleras, quizás no sea una buena idea comprar un andador, con el que podrá chocar con las barreras o incluso caerse.
Séptimo: Los productos deberán estar etiquetados en nuestro idioma, para poder leer las especificaciones e instrucciones sin ninguna dificultad. Es aconsejable también guardar las instrucciones, por si aparece alguna duda durante los primeros tiempos de uso, así como la caja, por si se debe cambiar. Normalmente el embalaje original se debe conservar como condición para sustituir un producto defectuoso.

Noveno: Si dudamos entre juguetes de madera y de plástico, debemos escoger el más ecológico. Será una manera de estimular el respeto por la naturaleza, y también de potenciar el uso de productos de origen natural.
Décimo: Mucho cuidado con los juguetes que tienen partes eléctricas por el riesgo que tienen. También debemos vigilar que el acceso a las pilas sea seguro para que los niños no puedan manipularlas.
Todos los juguetes que vendemos en Eurekakids pasan exigentes controles de calidad. ¡Esperamos haber sido de utilidad con este post y que vuestras compras sean un éxito, también en materia de seguridad!



