Si estás buscando una mochila portabebés, es posible que te asalten las dudas: ¿qué mochila es mejor? ¿Hasta cuando la puedo usar? ¿En qué postura debe ir el bebé? En Eurekakids te ayudamos a escoger la mejor mochila portabebés para que tanto tu pequeño como tú, estéis bien cómodos. A continuación te ofrecemos las 5 claves para que hagas la mejor elección:
1. La mochila debe ser ergonómica. Existen muchos tipos de mochilas portabebés y multitud de marcas, posturas, y las dudas aumentan a medida que comenzamos a buscar. Es esencial que el bebé tenga una posición correcta y saludable, es decir, una posición ergonómica. Una mochila portabebés ergonómica garantiza la postura fisiológica de las piernas y caderas del pequeño, ya que el niño va sentado en posición de ranita y no colgado. La espalda también adopta la postura natural del bebé en forma de C, y en los portabebés ergonómicos podemos sujetar la cabeza del bebé recién nacido.
Además, una buena mochila portabebés no debe cargar todo el peso del bebé en sus genitales, ni debe llevarle con la espalda recta ni las piernas estiradas. Esto último provoca un roce continuado en la cabeza del fémur que puede provocar displasia de cadera.

Por suerte, en el mercado encontramos mochilas que nos permiten utilizarlas desde el nacimiento, hasta incluso los 3 años, como la mochila portabebés multifuncional de BabyBjörn. También hay mochilas para franjas de edad más cortas, normalmente hasta el año, cuando el bebé pesa ya unos 10 kg. Por eso, es recomendable valorar la edad en la que quieres llevar al bebé en la mochila portabebés.

Si vas a utilizar la mochila diariamente, escoge un modelo bien cómodo también para ti, que se adapte a tu cuerpo como el modelo de portabebés Babymoov, con sistemas de correas que se adaptan al cuerpo del adulto. Si en cambio sólo la vas a usar ocasionalmente, quizá te interesa una mochila que puedas doblar y guardar en una funda, para poderla llevar en el bolso del bebé en caso de necesidad.

La mochila debe sujetar al bebé a una altura un poco alta, la suficiente para poder darle un beso sin mucho esfuerzo, y por otro lado, mantenerlo bien pegado al cuerpo, para así eliminar el balanceo y que sea más cómodo para el adulto, ya que el peso se reparte mejor sobre las caderas y no se cargan las lumbares.
Fíjate en las tiras de la mochila, que sean suficientemente anchas para que no se claven y repartan bien el peso, y que no rocen en la zona del cuello. Tómate tu tiempo en escoger bien la talla de la mochila portabebés para que sea lo más confortable posible.

Como veis, existen muchos modelos y posibilidades donde escoger en el catálogo de mochilas portabebés de Eurekakids. ¿Por cuál os decidís? ¿Os gusta llevar al bebé bien cerca del cuerpo en este tipo de mochilas?



