Jugar al aire libre es necesario, ¡pero con protección solar!

La primavera está en su máximo esplendor y en menos tiempo del que nos imaginamos tendremos aquí el verano. La llegada del buen tiempo y de los días con más horas de sol, nos lanzan a disfrutar del aire libre. Los juegos y la diversión se trasladan de forma más manifiesta a la calle, a los jardines, a las playas, a los parques.

El sol, tan necesario para nuestra vida en la tierra, entraña también algunos riesgos. La exposición al sol debe ser controlada para evitar los efectos perjudiciales que el exceso de radiación puede ocasionar en nuestra piel.

Tienda de campaña de playa EurekakidsLa piel de los niños es mucho más vulnerable por sus características en el momento del desarrollo en el que están. Hay que tener en cuenta esto especialmente en los primeros 2 años de vida. La capacidad de esa piel tan finita y delicada para protegerse es limitada.
Por eso, en los momentos del año en los que el sol es más fuerte –y ahora lo es- es necesario desarrollar algunas estrategias para protegerse de los aspectos negativos de la radiación, sin renunciar a los beneficios de estar al aire libre.

Para protegerse del sol es interesante utilizar los propios recursos de los lugares: por ejemplo elegir la sombra para jugar. Por otro lado la ropa y otros accesorios como las gorras o las gafas de sol también tienen misión protectora.
En el caso de lugares donde la exposición solar es prácticamente total, como por ejemplo la playa, es conveniente evitar las horas centrales del día, entre las 12 y las 16 horas aproximadamente. Como podéis comprobar son las horas en las que en realidad, hay más gente en la playa…. De hecho, los bebés no deberían ir a la playa.

Para ayudar a la protección solar existen también unos productos: los protectores solares. Son de 2 tipos: físicos y químicos.
Los fotoprotectores físicos o inorgánicos actúan como una barrera física, absorbiendo y dispersando la radiación ultravioleta y son los recomendados en los niños menores de 2 años. Son un poco más desagradables al tacto, pero seguros.
Los fotoprotectores químicos o inorgánicos actúan absorbiendo los fotones de la luz solar.
El fotoprotector debe tener un factor de protección en el caso de los niños superior a 30 y debe aplicarse como mínimo cada 2 horas.

Piscina para bebés lazy fish shade IntexLos adultos también debemos recordar que estamos educando, de forma que adquirir estos hábitos saludables en la infancia –dando nosotros mismos ejemplo- es la mejor manera para que perduren el resto de la vida.

La infancia es un momento crucial para tener en cuenta estas recomendaciones porque prácticamente la mitad de la radiación solar que recibiremos en nuestra vida va a tener lugar mientras somos niños.

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