Juguetes para favorecer el cálculo mental

El cálculo mental es un ejercicio para el cerebro que nos ayuda a incrementar la rapidez mental, a desarrollar la memoria a corto plazo y en la resolución de problemas. Además, es una excelente práctica para entrenar la concentración y la atención. Los niños y niñas no suelen tener una noción de los números los bastante abstracta como para que puedan realizar operaciones con cifras fácilmente. Por eso, a menudo es más sencillo que experimenten con juegos de cálculo mental y que estimulemos así su interés y curiosidad por las operaciones matemáticas sencillas.

Los juegos de cálculo mental entrenan la concentración y la atención

Algunas ideas más allá de los juguetes y juegos de cálculo mental

Pero más allá de los juguetes y juegos de cálculo mental que podemos adquirir en el mercado, existen formas de que aprendan y se interesen en este ejercicio tan recomendable para su desarrollo cognitivo. Por ejemplo, se pueden dar algunos de los primeros pasos en el área del aprendizaje matemático proponiendo pequeños juegos en voz alta que les ayuden a empezar. Vamos con algunos ejemplos:

Sumar

Hay formas muy sencillitas de iniciarse en el aprendizaje de las sumas. Por ejemplo, de entrada, podemos usar objetos como apoyo visual a las operaciones sencillas. Esta es una forma de apoyarnos para que los peques entiendan qué significa en lo real y concreto sumar o restar. Empezar por ahí para luego ir añadiendo nuevas formas de hacerlo es un ejemplo de aprendizaje significativo, que tiene como objetivo que el peque vaya integrando nuevos conocimientos a los que ya conoce.

Otra forma de aprender a sumar es diciendo en voz alta qué número es más pequeño entre dos posibles que se le hayan planteado. O indicar qué números son más grandes que otros que se le hayan dado. Más opciones: contar saltándose un número, es decir, empezar desde el 2, saltar al 4 y así sucesivamente. También empezar a contar desde otro número que no sea el 1, como por ejemplo, desde el 5 o el 7, etc.

Para practicar las sumas, te proponemos este juego de cálculo mental de Diset. Es muy divertido y con él también se repasan las tablas de multiplicar. Está pensado para peques a partir de los 8 años e incluye un reloj de arena, pues la velocidad también es importante en este juego y en el cálculo mental.

Restar

Una manera de empezar a entrenar el cerebro para aprender a restar es contar de más a menos, es decir, en serie descendente. Se puede empezar desde el 10 e ir avanzando de forma descendiente hasta llegar al 1. Cuando este aprendizaje ya esté consolidado, se puede hacer lo mismo saltando un número cada vez, es decir, de dos en dos desde el 10 al 2. Las restas sencillas se pueden practicar con objetos visibles y luego ir avanzando para hacer restas sin que los objetos estén presentes, como con las sumas. Mucho del aprendizaje del cálculo mental tiene que ver con la memoria, así que poco a poco, tu peque recordará, más que realizará, las operaciones simples.

Este es otro de los juegos de cálculo mental que nos encantan y es de Miniland Educational. Se compone de una bandeja con billetes y monedas y se trata de ordenar, contabilizar e identificar cada una. De esta forma, se practica el juego simbólico a través de la imitación de la compra real que los peques observan en su entorno. Está pensada para niños y niñas a partir de los 5 años e incluye instrucciones y distintas fichas de actividad.

Algunas recomendaciones generales

Es importante que los niños y las niñas entiendan qué aplicaciones prácticas tiene el cálculo mental. Es decir, que sepa que sirve para saber si puede comprar algo con sus ahorros, si vaciará toda la hucha con su compra o si puede estar seguro de que le devuelven bien el cambio. Que sepan la utilidad de todo ello también les puede ayudar a sentirse más estimulados a aprender y a practicar el cálculo mental. En este sentido, palabras asociadas al acto de sumar, como por ejemplo, juntar, añadir, regalar, reunir, etc. pueden servirnos para que entienda que hay muchas cosas que se hacen durante el día que están relacionadas con la suma. Y de la misma forma, otros verbos como marcharse, quitar, dar o esconder están relacionados con la resta y con mil cosas que cada día suceden a su alrededor.

Contar con los dedos: ¿es recomendable?

Igual que cuando hablábamos de jugar con objetos que podemos hacer aparecer o desaparecer para aprender a sumar o restar, los dedos son de ayuda si los peques no se quedan estancados en el sistema. La idea de su uso como apoyo es que sean capaces de identificar rápidamente una imagen de una cantidad de dedos con el número correspondiente. De esta forma, aprenderán pronto a memorizar operaciones y a conocer de manera más memorística y abstracta los resultados de estas. En cualquier caso, si a tu peque le empieza a gustar calcular gracias a estos ejercicios… ¡objetivo cumplido!

Si te ha interesado este artículo y quieres descubrir algunos juegos de matemáticas, te invitamos a visitar nuestra web donde encontrarás un montón de ellos.

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