¿Sin viajes este verano? Cómo afrontar las vacaciones con niños sin moverte de casa

Los meses de verano se asocian con viajes, escapadas y excursiones; a la playa, a la montaña, o a la ciudad. Es habitual que tratándose del momento del año con más vacaciones escolares, y de un periodo que muchas empresas e instituciones públicas suelen bajar su ritmo habitual de trabajo, se realicen más viajes por turismo. También gracias al buen tiempo que hay en algunos países como el nuestro, que nos permite estar al aire libre más que nunca.

De todas formas, no todas las familias pueden (o quieren) viajar en verano. Hay muchas personas que siguen trabajando en esta estación del año, que no pueden hacer un viaje por cuestiones económicas o que prefieren dejar el turismo por otro momento. Para todos aquellos que van a pasar el verano y las vacaciones en casa con niños, ¡compartimos algunos consejos!

Refrescarnos contra el calor

Si vivimos cerca de una playa o de una piscina, podemos salir un rato cada día para luchar contra las altas temperaturas. En caso contrario, debemos buscar una alternativa para que el calor no nos agobie demasiado. Una de las primeras recomendaciones es instalar nosotros mismos una opción para bañarnos, como una piscina hinchable para niños. Pero también puede ser útil mojarse bajo la manguera del jardín, o montar una guerra de agua con globos o pistolas de agua.

Cuando el calor aprieta mucho, podemos salir a pasear por sitios con climatización, como centros comerciales, o ir a tomar un helado o una bebida refrescante en algún local. También es un buen momento para ir a una sala de cine a ver una película infantil. Y cuando salimos en sitios sin aire acondicionado, para hacer compras en tiendas del barrio o a jugar en el parque por ejemplo, debemos escoger los momentos del día de menos calor: a primera hora de la mañana o cuando empieza a caer el sol, a última hora de la tarde. Los paseos en bicicleta por la tarde-noche en algún sitio tranquilo y con árboles también nos ayudan a desconectar del calor urbano y a sentirnos mejor para descansar.

Hidratarnos y comer bien

Aunque el verano coincide con las vacaciones escolares y los niños suelen pasar mucho tiempo en casa, es importante no renunciar a la rutina de comidas que solemos hacer el resto del año, respetando al máximo el equilibrio entre cada una de ellas. Lo único que variará serán los tipos de alimentos, más refrescantes y ligeros para afrontar mejor el calor, sentirnos bien y no tener digestiones pesadas. Por supuesto, la hidratación también será fundamental.

Precisamente una actividad perfecta para hacer con niños en verano es cocinar. Y no cualquier cosa, sino alimentos refrescantes que nos ayuden a combatir el calor. Una jarra de limonada casera, unos tomates rellenos, una ensalada llena de color o una macedonia de fruta para merendar. Pero también helados caseros, de fruta, leche o cualquier otro alimento que tengamos en casa.

Explotar la creatividad

Con más tiempo libre y menos presiones del colegio, el verano es el momento del año ideal para potenciar la creatividad. Una buena opción es preparar actividades “de larga duración”, en las que cada día se deba aportar algo nuevo pero diferente: hacer una foto o un dibujo nuevo cada día y preparar un álbum al final del verano; escribir una historia inventada cada día para representar en un teatro de marionetas; realizar una manualidad distinta cada semana para regalar a alguien de la familia… Por supuesto, sin obligaciones: si llega un momento que se aburren de esta dinámica, cambiarla por otra distinta.

Y es que, en general, todas las manualidades para niños y actividades creativas pueden ser un aliado perfecto para el verano: pintar y dibujar, recortar, moldear plastilina, coser, escribir, cocinar…

Hacer deporte en familia

Aunque haga calor, el verano es un momento ideal para hacer deporte todos juntos, toda la familia. Nadar, hacer senderismo, ir de ruta en bicicleta, iniciarnos en el surf o en la vela, remar en canoa o kayak, montar una partida de vóley playa… Las palas, los boomerangs, los frisbees y otros juguetes de playa similares también son una opción ideal para jugar en familia. Si no vivimos cerca de la playa, podemos hacer deporte en los parques, que suelen estar preparados para ello.

A la hora de hacer deporte es importante evitar las horas de máximo calor y no exponernos demasiado al sol. Si lo hacemos, ¡siempre con protección!

Leer, leer mucho

Leer un libro es un ejercicio ideal en vacaciones, tanto para niños como para adultos. De hecho, gracias a una “bajada” de la actividad intelectual habitual (trabajo, escuela, universidad, cursos de idiomas…), en verano solemos encontrarnos un poco más despiertos y nos apetece más ponernos a leer. Incluso hay quien suele dejar los libros más “pesados” o densos para el verano, y aborda las lecturas para las que no suele tener tiempo el resto del año.

Desde muy pequeños, es importante tratar la lectura como un entretenimiento y no como una obligación. ¡Leer es un placer!

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