Teoría de las IM: La inteligencia Musical

La inteligencia musical es una de las inteligencias propuestas por Howard Gardner en su Teoría de las Inteligencias múltiples (IM) -leer aquí- y está relacionada con una capacidad y sensibilidad especial para escuchar y reproducir formas musicales.

Pero… ¿es un talento con el que se nace o se hace? Gardner reflexiona sobre esta cuestión y menciona familias de músicos como los Bach, Mozart o Haydn y se pregunta si el origen de esta capacidad se debe a una inclinación genética o si el ambiente familiar es determinante para el desarrollo de una mayor habilidad musical.

Para profundizar en esta cuestión, nos habla en primer lugar Shinichi Suzuki, violinista, educador, filósofo, quién sostenía que la habilidad musical no es un talento innato, sino que es algo que se educa y se desarrolla:

“Cualquier niño a quien se entrene correctamente puede desarrollar una habilidad musical, y este potencial es ilimitado”

Método Suzuki para aprender a tocar un instrumento

La filosofía de Suzuki y el método que desarrolló para aprender a tocar un instrumento musical parece darle la razón ya que son miles los niños que se han beneficiado de éste. También es conocido como el Método de la Lengua Materna por la similitud con cómo se aprende el idioma materno, y, se basa entre otros, en la repetición e imitación constante, la escucha de grabaciones, la participación de los padres en esta enseñanza y el comienzo temprano.

En definitiva, si enseñamos al pequeño el “idioma de la música” igual que le enseñamos a hablar, lo aprenderá con la misma naturalidad.

Por otro lado, existen casos como el de Arthur Rubinstein, -uno de los grandes pianistas del siglo XX- quién afirmaba que ninguno de los miembros de su extensa familia, tenía el menor don musical. Pero él, con apenas un añito de edad y sin saber hablar, ya sabía cantar. A los 3 aprendió a tocar el piano por sí mismo, primero con una mano y luego con las 2 y a los 6 años dio su primer concierto en público.

Por todo ello, Gardner concluye que parece razonable considerar esta habilidad como la manifestación de una inclinación genética a oír con exactitud, a recordar, dominar -y, con el tiempo- producir secuencias musicales.

Así pues, los peques con una alta capacidad musical suelen presentar algunas o muchas de las siguientes características:

-Escucha: Capacidad para percibir y distinguir diferentes sonidos.
-Reproducción: Facilidad para aprender canciones y ritmos, cantar y tocar instrumentos musicales.
-Composición: Capacidad para componer y analizar música.

Con genes musicales o sin ellos la música tiene aporta múltiples beneficios a los niños:

– Las canciones, favorecen el aprendizaje del habla, ayudan a conocer nuevas estructuras verbales, a ampliar vocabulario, a expresarse mejor y a mejorar la pronunciación.
– Estimula diferentes áreas del cerebro y permite crear nuevas conexiones, lo que se traduce en una mayor capacidad de aprendizaje.
– Favorece el desarrollo de la memoria, especialmente si las canciones van acompañadas de gestos, lo que les ayuda a mejorar la coordinación, la expresión corporal y la orientación espacial.
Estimula la creatividad, la imaginación, la atención y la concentración.
– Ayuda a los niños a socializar, a interactuar, a establecer vínculos con otras personas, lo que refuerza su autoestima y carácter.

En Eurekakids sabemos que la música es importantísima tanto para los bebés como para los más mayores y estamos convencidos de que debe formar parte de su aprendizaje para ayudarle a desarrollarse globalmente.

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