La música es para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo
Platón
La música es un lenguaje que no necesita traducción, te emociona y te llega al alma sin decir una palabra y tiene la capacidad de transportarte a lugares y momentos de tu vida con sólo unas pocas notas.

La música forma parte de nosotros desde siempre y nos acompaña a lo largo de toda la vida.
Pero más allá de su poder emocional y evocador, la música posee multitud de beneficios para el adecuado desarrollo de los niños:
Las canciones, con sus juegos de palabras y sus rimas, favorecen el aprendizaje del habla, conocer nuevas estructuras verbales, ampliar vocabulario, expresarse mejor y mejorar la pronunciación. También es un buen método para que aprendan idiomas de un modo divertido y casi sin darse cuenta.
Además de para desarrollar el lenguaje, la música estimula diferentes áreas del cerebro y permite crear nuevas conexiones neuronales entre los dos hemisferios, lo que se traduce en una mayor capacidad de aprendizaje. Por este motivo, la música se usa como terapia en tratamientos con personas con problemas en el habla, con alzheimer (ver artículo), y otras dificultades vinculadas con el cerebro.

La música estimula la creatividad, la imaginación, la atención y la concentración y su práctica o estudio, están relacionadas con una mayor comprensión de las matemáticas, capacidad de resolución de problemas complejos y de un mayor rendimiento intelectual.

En definitiva, la música es importante mucho más allá del placer que nos proporciona al escucharla. Es un método de aprendizaje y desarrollo importantísimo para los niños que debemos potenciar mediante canciones adecuadas a su edad, preferentemente acompañándolas de bailes y gestos que ellos puedan recordar con facilidad.



