¿Cuándo pueden empezar a utilizar vehículos eléctricos los niños?

Los vehículos eléctricos se han convertido en uno de los juguetes del mercado que más ilusión despiertan en los pequeñines.

Lo más importante para saber si un niño está preparado para usar un vehículo eléctrico es valorar su capacidad motriz y su control sobre su cuerpo. Por ello, la gran mayoría de coches eléctricos para niños recomiendan su uso a partir de los 2-3 años, edad estandarizada como aquella en la que los pequeñines ya caminan y dominan sus movimientos corporales. También hay que tener en cuenta el tamaño y la capacidad del juguete, factores que también influyen en la edad recomendada de uso.

Ahora bien, en el caso de las motocicletas eléctricas, la edad mínima aumenta a los 6 años aproximadamente (en función del modelo), dado que requiere un mayor dominio tanto de la coordinación como del equilibrio.

¿Cómo elegir un vehículo eléctrico para niños?

Marca

A la hora de elegir la marca del vehículo eléctrico, es recomendable apostar por las marcas más prestigiosas del mercado como Feber, Injusa, Peg Perego o Molto, entre otras. Tal y como hemos dicho, esto es recomendable no obligatorio. Las marcas más top suelen ofrecer mejores acabados, diseños más detallistas y estructuras más seguras para los niños. Aun así, los vehículos eléctricos están tan de moda que están emergiendo nuevas marcas igual de buenas que las ya existentes. Lo más importante es comprobar las garantías de seguridad que ofrecen.

Potencia

Existen dos tipos de potencia por excelencia: por un lado de 6V y por otro de 12V.

Para los más pequeñitos es recomendable escoger vehículos de 6V ya que suponen una manera ideal de introducirlos al mundo de los vehículos. Estos coches tienen una duración de 1 a 2 horas aproximadamente, cuentan con una sola velocidad y el tiempo de carga es inferior a 6 horas. Son perfectos para niños en edades tempranas por su incapacidad de subir pendientes ni alcanzar altas velocidades (4-5 km/h máximo).

Por su parte, los vehículos eléctricos de 12V ofrecen muchas más funcionalidades y una velocidad más elevada. Cuentan con una duración más larga entre carga y carga y llegan a velocidades de hasta 7-8 km/h. Además, suelen integrar un sistema de velocidad progresivo para ir aumentando la rapidez del vehículo gradualmente mediante el pedal de aceleración. Por ello, son aptos para niños mayores de 4 años.

Material de fabricación

Es fundamental que los vehículos estén fabricados con materiales resistentes a los golpes y sin bordes afilados que puedan ocasionar daños. Además, es importante fijarse en los componentes del material, asegurándose de la ausencia de sustancias tóxicas y peligrosas en su composición.

Características y prestaciones realistas

Cuanto más realista sea el vehículo, más enriquecedora será la experiencia de juego.

Por ello, otro aspecto a valorar es la presencia de características reales: claxon, sonidos reales, luces, apertura de puertas laterales, asiento ajustable, volante multifunción, acelerador, marcha atrás, cinturón de seguridad, mp3, volumen ajustable…

Hoy en día no es difícil encontrar coches eléctricos para niños con este tipo de características. Además, los pequeñines sabrán valorarlas y aprender de ellas, promoviendo su imaginación y autonomía.

Color y tamaño

La mejor opción a la hora de escoger color y tamaño del coche eléctrico para niños, es tener en cuenta los gustos y preferencias del pequeñín.

En Eurekakids sabemos la importancia que han adquirido los vehículos eléctricos durante los últimos años y por ello contamos con una amplia oferta de coches y motocicletas eléctricas para niños en nuestra sección vehículos con batería. ¡¿A qué esperas para echarle un vistazo?!

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